ANTECEDENTES
LNATCG
El Laboratorio Nacional de Apoyo Tecnológico a las Ciencias Genómicas (LNATCG) del Instituto de Biotecnología (IBt) de la UNAM, con sede en Cuernavaca, Morelos, tiene sus orígenes en 2006, cuando se estableció mediante la convocatoria de Laboratorios Nacionales, del entonces Conacyt, como el Laboratorio Nacional de Respuesta a Enfermedades Emergentes. Este antecedente permitió que el LNATCG se estableciera como un ensamble de entidades dentro de la universidad, con la mayor capacidad y acceso a técnicas de punta en investigación genómica y biología molecular, además de contar con acceso a otras infraestructuras clave como laboratorios de seguridad nivel II, para trabajar con patógenos de importancia médica en colaboración con científicos y técnicos del más alto nivel y prestigio académico.
En el entendido de que a lo largo del tiempo aparecen nuevos virus que cobran relevancia para la salud pública de México, como la cepa del virus de influenza de origen porcino (H1N1) de alta virulencia para humanos durante los años 2009 y 2010 y la pandemia provocada por el virus SARS-CoV-2 en 2020, se hace necesario contar con infraestructura y personal capacitado que pueda hacer frente a situaciones de crisis, pero también capaz de dar respuesta a la alta demanda de servicios que requieren las denominadas ciencias ómicas, encargadas de entender la todo el compendio de información genética (genoma) y su regulación, d en diversos organismos, para comprender los procesos biológicos, algunos de ellos relacionados patógenos y las enfermedades que ocasionan, entre muchas otras aplicaciones.
Durante la pandemia de 2009 el laboratorio, entonces constituido bajo el nombre de Laboratorio Nacional de Respuesta a Enfermedades Emergentes, brindó apoyo en la secuenciación masiva para determinar la variante del virus de Influenza tipo A que dio origen al brote epidémico internacional y contribuir a su vigilancia.
Otro momento crítico en el que personal altamente capacitado de LNATCG brindó un apoyo fundamental, fue durante la pandemia generada por la enfermedad COVID19, en la que participó en la implementación de protocolos para hacer la determinación de variantes del virus SARS-CoV-2 durante 4 años, detectando dos variantes con origen en nuestro país (B.1.1.519 y BW.1).
Para funcionar como un gran brazo de servicios que propicia el desarrollo científico y tecnológico de las ciencias genómicas en México, y con la visión de incidir en otras partes del mundo, el LNATCG se constituyó como un laboratorio virtual integrado por cinco unidades de servicio, tres ubicadas en el Instituto de Biotecnología (IBt): Unidad Universitaria de Secuenciación Masiva de Bioinformática, el laboratorio Universitario de Proteómica, y la Unidad de Síntesis y Secuenciación de ADN, mientras que la Unidad de Microarreglos de ADN se encuentra en el Instituto de Fisiología Celular (IFC) ambos de la UNAM, y recientemente se integró el Laboratorio de Diagnóstico Molecular del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) en Mazatlán, Sinaloa.
Este Laboratorio Nacional ofrece sus servicios, tanto a investigadores del IBt, como de otras instancias pertenecientes a la máxima casa de estudios, así como a otras universidades o institutos de investigación superior o dependencias gubernamentales e internacionales.
Por esta razón, el trabajo bioinformático es una actividad que va de la mano con todo el esfuerzo de secuenciación y para analizar la información que se genera se cuenta con un espacio de alto desempeño, con un sistema de cómputo de alto rendimiento con el que realiza sus análisis bioinformáticos y el almacenamiento de datos provenientes de la secuenciación masiva.
Es mediante el trabajo colaborativo entre cada una de las unidades de investigación señaladas, que el LNATCG logra dar servicios especializados de alta calidad como: secuenciación masiva de ADN, bioinformática, espectrometría de masas de macromoléculas y síntesis de oligonucleótidos, además de contribuir a la formación de recursos humanos de alta especialización, ofreciendo cursos especializados. También contribuye socialmente con la divulgación de las ciencias ómicas, a través de la interacción con alumnos de primarias, secundarias y bachillerato de variadas escuelas regionales de Morelos, acercando a la nueva generación al ámbito científico, mediante dinámicas que simulan la secuenciación de pedacitos de ADN para resolver preguntas relacionadas con la vida cotidiana. Por ejemplo, “El metagenóma del taco” y “Quién se comió mi pozole” permite obtener respuestas mediante técnicas de biología molecular.
El Laboratorio Nacional de Apoyo Tecnológico a las Ciencias Genómicas está certificado bajo la Norma: ISO 9001:2015, y se encuentra en proceso de obtener la acreditación 17025, y una licencia sanitaria en trámite por parte de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), credencial que le permitirá extender sus servicios a otros usuarios.